
XIII CONGRESO [INTER]NACIONAL DE PSICOLOGÍA JURÍDICA Y FORENSE
Entrenamiento en Funciones Ejecutivas para el Control de Impulsos en Adolescentes Infractores
José Paulino Dzib1 y Karime Esther Medina2
1Facultad de Psicología, Universidad Autónoma de Yucatán y 1Clínica en Justicia Terapéutica de Yucatán S.C.P
Introducción
Los últimos años, ha desarrollado las neurociencias promoviendo un gran avance en el conocimiento del funcionamiento cerebral a través de diversas técnicas de registro como lo es la neuroimagen y la electroencefalografía. Hay un especial interés en estudiar la neurobiología de los trastornos de personalidad, haciendo énfasis en los comportamientos antisociales con el fin de aportar información relevante para la disminución de la delincuencia juvenil. Sin duda, nuestra sociedad asiste a una creciente alarma por los comportamientos disruptivos de los menores de edad, comportamientos que se encuentran ya en el ámbito de la responsabilidad penal. Las investigaciones en factores genéticos, neuroquímicos y neurofisiológicos de la conducta antisocial permiten analizar las bases neurobiológicas de la misma y relacionarlos con posibles alteraciones neuropsicológicas, como la impulsividad.
Como bien se sabe, existen diversos enfoques para abordar una problemática como lo son los enfoques biológicos, sociales, aprendizaje, entre otros, por lo que conviene tener siempre en consideración a los sujetos estudiados deberán pautar el marco teórico explicativo a seguir en las intervenciones o considerar el peso factorial que puede explicar la teoría utilizada, enfocándose a reunir información biopsicosocial que permita vislumbrar el área requiere ser atendida prioritariamente.
Para efector de estudio, la revisión se centró en la variables neurológicas y neuropsicológicas, específicamente al proceso de maduración del cerebro durante la adolescencia, entre las cuales se encuentran las Funciones Ejecutivas. La ausencia o deficiencias en éstas se manifiestan en conductas impulsivas y se relacionan íntimamente con conductas de riesgo, ya que la impulsividad está relacionada con la búsqueda de sensaciones y experiencias variadas e intensas (Andrews y Bonta, 2010).
El presente trabajo tiene como objetivo fundamental acercarse a una problemática relevante desde el punto de vista social, y, por tanto, jurídico y legal, como lo es la influencia de la impulsividad en las conductas antisociales y su correlato neurobiológico y neuropsicológico. Para ello, se realiza un diagnóstico de la metodología y relevancia de la evaluación neuropsicológica en un Centro Especializado en la Aplicación de Medidas para Adolescentes, con la finalidad de proponer un programa neuropsicológico de entrenamiento en funciones ejecutivas para el control de impulsos que contribuya a una adecuada reinserción social y a la reducción de la reincidencia delictiva. Por último, se elaboró un formato de solicitud de información de intervenciones psicológicas para padres y/o tutores de adolescentes inmersos en un proceso judicial, cubriendo la normativa correspondiente. Protegiendo así la información y atención brindad por el psicólogo y siendo de utilidad para el proceso jurídico.
Palabras clave: adolescentes, impulsividad, funciones ejecutivas, autocontrol
E-mail de contacto: paulinodzib@gmail.com
Modelo de Valoración Biopsicosocial Forense a Victimas
José Paulino Dzib, Danae Montserrat Reséndiz y Maria Nathali Salazar1Facultad de Psicología, Clínica en Justicia Terapéutica de Yucatán – Universidad Autónoma de Yucatán
Introducción
En el presente trabajo se aborda un estudio critico sustentado en la praxis de peritos privados que brindan servicios en diferentes áreas, valorando a presuntas víctimas en fiscalías y Tribunales de Justicia de Yucatán y las entidades federativas en México. Se evidencia la ausencia metodológica en psicología forense y violación de la legislación en diversas áreas, como la de salud, en los procesos periciales. Los peritos privados en promedio realizan 22 peritajes al año, en diferentes áreas. Encontrándose en los peritajes oficiales y privados las siguientes deficiencias metodológicas y violaciones legales:
- Indeterminación en la problematización del objetivo pericial.
- Ausencia de un marco teórico referencial para interpretar los resultados de los instrumentos y técnicas utilizadas.
- Incumplimiento legal de los tres principios del Sistema Acusatorio Adversarial Mexicano que impacta en la aplicación científica de la psicología forense.
- Principio del Juicio Previo y debido Proceso.
- Principio de la Lógica.
- Máxima de la experiencia.
- Contaminación de la memoria por una inadecuada planeación en el procedimiento pericial.
- Inconsistencia en el uso de la técnica utilizada en instrumentos y protocolos psicológicos forenses.
- Uso de instrumentos carentes de validez y confiabilidad en el área psicológica forense.
- Falta de sistematización diagnostica.
Estas omisiones en las metodologías empleadas se mantienen como una constante en todo México. Con el propósito de conocer y sustentar las repercusiones dele vento victimológico, se requiere un modelo integrador que cubran estas limitaciones de manera sintética. Trasladándonos al aspecto psicológico jurídica; en su lugar, los instrumentos son extraídos del ámbito clínico. Incluso a la luz del año 2021, en el que ya existen instrumentos propios de la psicología jurídica para realizar valoraciones precisas y confiables, existen profesionales que prefieren recurrir al enfoque clínico sin darle particular importancia a sus deficiencias debido al contexto. Inclusive si suponemos ese sesgo como esperado, nos topamos con una nueva limitación en la búsqueda de un modelo integrador, es necesario ir más allá de la praxis psicológica.
En el presente trabajo se propone una metodología dual que cubra tales carencias a partir de los principios legales del Sistema Acusatorio Adversarial y la metodología científica de la psicología forense.
Palabras clave: Valoración biopsicosocial, victimas, neuropsicología, psicología forense.
E-mail de contacto: paulinodzib@gmail.com
Técnica de Biofeedback EEASP para Tratar Crisis Traumáticas
José Paulino Dzib Danae Montserrat Reséndiz y Santiago Rafael González
Facultad de Psicología, Universidad Autónoma de Yucatán y Clínica en Justicia Terapéutica de Yucatán
Introducción
La salud psicofisiológica mejora escribiendo las emociones que se experimentan a raíz de una vivencia traumática, lo que se vivió, aceptando las emociones sin reprimirlas y los aspectos positivos y de crecimiento personal que puede originarse del hecho o de las reacciones (Fernández, Páes y Pennebaker, 2004).
Si mismo, Domínguez, Olvera, Cruz y Cortes, (2011) mencionan que se han empezado a incorporar más estudios y tratamientos psicológicos de tecnología no invasiva, por ejemplo, la retroalimentación biológica (RAB), la cual permite tener información sobre el estado emocional del paciente. Hoy en día se sabe que la ira y otras emociones se asocian con cambios fisiológicos, por la activación del sistema nervioso autónomo y el eje hipotalámico-hipofisario-adrenal. Estos dos sistemas producen la liberación de cortisol, noradrenalina y adrenalina por parte de las glándulas suprarrenales, permitiendo relacionar la experiencia subjetiva de la respuesta con los componentes psicofisiológicos de la emoción (Kandel et. al, 2001), por lo que cuando se experimenta estrés también se experimentan otras emociones, las cuales pueden tener diferentes consecuencias.
Para lograr que el paciente transite de un estado emocional negativo a otro más positivo a partir de la técnica de Escritura Emocional Autorreflexiva (EEA) y el monitoreo de la temperatura periférica, es necesario realizar cuatro ejercicios diferentes y que se realicen mediciones de la temperatura periférica, para documentar qué es lo que ocurre a nivel fisiológico, cognoscitivo y conductual.
En algunas investigaciones realizadas por Domínguez y Vázquez (1998) y por Dzib, Moo y Chan (2010), se comprobó que al llevarse a cabo la técnica de Escritura Emocional Autorreflexiva con Solución Propuesta (EEASP) junto con el Biofeedback con temperatura periférica, probablemente las personas comiencen perdiendo temperatura, ya que expresan hechos traumáticos (generando tensión y estrés) y posteriormente experimentan ganancias fisiológicas como consecuencias de los ejercicios realizados, lo cual se verá reflejado en aumento de la temperatura (la temperatura registrada más alta debería ser al terminar el último ejercicio).
De acuerdo con Dzib et al. (2010), el uso del Biofeedback y la EEASP es una técnica que brinda un impacto positivo sobre los procesos psicofisiológicos en quien se aplica, además puede utilizarse sin el riesgo de violar la confidencialidad profesional-paciente y deslinda de responsabilidad legal al profesional involucrado.
El objetivo de la investigación es comprobar la efectividad y utilidad del Biofeedback y la EEASP como técnica para tratar situaciones traumáticas y/o estresantes desde la Psicofisiología sin correr riesgos tener que romper la confidencialidad o tener responsabilidades legales.
Palabras clave: escritura emocional autorreflexiva, biofeedback, confidencialidad, responsabilidad legal
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Suicidio en México y el Mundo: Un Análisis Geoestadístico
José Paulino Dzib, Pedro Florentino Un y Carlos Alberto Macedonio
Laboratorio de Psicología Jurídica y Criminológica, Facultad de Psicología, UADY. Clínica en Justicia Terapéutica de Yucatán S.C.P.
Introducción
El suicidio representa un problema de salud mundial, la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2014) ha estimado más de 800 mil muertes por suicidio, y se elevan los intentos de suicidio. En 2012, sucedieron cerca de 804 mil suicidios, que representaron 1.4% del total de muertes en todo el mundo, convirtiéndose en la decima quinta causa de muertes en ese año, con una tasa de 11.4 suicidios por cada 100 mil habitantes (por sexo, la tasa es de 14.5% por cada 100 mil hombres y de 8.2 por casa 100 mil mujeres). En México ocurrieron 6,291 suicidios en el 2013, representando una tasa de 5.1 suicidios por cada 100 mil habitantes, siendo los estados de Chihuahua y Yucatán los de mayor índice en el país. En contraste con el 2009 dónde Yucatán ocupaba el octavo lugar en el índice de suicidios en la Republica Mexicana, con 219 casos, antecediendo por le estado de México, Distrito Federal, Veracruz, Jalisco, Nuevo León, Guanajuato y Chihuahua. Para el 2014 los estados de Campeche, Aguascalientes, Chihuahua y Yucatán fueron las entidades con mayor tasa de suicidios por cada 100 mil habitantes, respectivamente. Donde Yucatán subió a una tasa de 11.2 suicidios por cada 100 mil habitantes, siendo la media nacional de 5.2%. Actualmente, el estado de Yucatán se ha mantenido entre los cuatro primeros lugares, ocupando en algunos años el segundo lugar de México de casos de suicidio. Con una dispersión en los tres años anteriores a la pandemia donde 2017 registró 178 casos de suicidio, 2018 registró 246 y 2019 registró 2014; en el 2020 hubo una disminución durante el tiempo de pandemia.
La OMS (2012) clasifica el comportamiento suicida en: ideación, planeación, el intento y el suicidio. Señalando las diferentes conductas que se encausan para quitarse la vida. No obstante, los sobrevivientes al suicidio han manifestado que no querían quitarse la vida, solamente aliviar el dolor emocional. Lo anterior expresa el gradiente de riesgo de muerte en persona con perfil suicida, dificultando su detección y pronta intervención. En México más de la mitad de los suicidios son consumados personas con trastornos depresivos, y cerca de uno de cada cuatro casos de suicidio se asocia al alcoholismo (Gutiérrez-García, Contreras y Orozco-Rodríguez, 2006). Aunado a ello, considerando los suicidios ocurridos registrados en 2013, la mayoría d suicidios consumados fueron hombres (81.7%) menos que las mujeres (18.2%). Lo que significa que ocurre 4 suicidios de hombres por cada suicidio de una mujer. Siendo el método de asfixia el más empleado (67.3%), mientras que el segundo método en los hombres es el disparo con arma (10.9%) y en las mujeres el envenenamiento (21.8%).
Con el desarrollo de Tecnologías de Información, se pueden implementar Sistemas de Información Geográfica (SIG) para trabajar con datos referenciados mediante coordenadas geográficas y realizar análisis estadísticos a través de la inclusión de información a las coordenadas utilizadas. Es decir, se puede incluir información del contexto, adicional a la información proporcionada por las características del individuo y la situación en la que se comete un suicidio, permitiendo el análisis de múltiples factores. En el caso de México, el uso de estos sistemas para el análisis y estudio del suicidio y la conducta suicida es nulo o pocamente referida. Sin embargo, el INEGI desarrolló el Mapa Digital de México, un software que permite asociar y consultar toda la información estadística y geográfica generada en el país. Es una herramienta capaz de identificar la ubicación exacta dentro de un mapa de los domicilios reportados, incluir datos de las características del individuo y conjugarse con información estadística (Domínguez et al., 2016).
Palabras clave: suicidio, análisis geoestadístico, Sistemas de información Geográfica (SIG)
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